lunes, 14 de septiembre de 2009

Campaña para salvar a los páramos

Santiago de Chile, Chile, 10 de septiembre de 2009 - Greenpeace reclamó a Colombia una actitud firme y responsable en la lucha contra el cambio climático global, en el marco del XI Foro Iberoamericano de Ministros de Medio Ambiente que se realiza en la capital chilena.
De este modo, a través de un cartel desplegado frente al Palacio de La Moneda donde sesionan los ministros, la organización ambientalista insistió al presidente colombiano, Alvaro Uribe, para que su país asuma la responsabilidad que le corresponde para salvar los páramos y el clima del planeta, en la próxima cumbre sobre cambio climático que se realizará en Copenhague en diciembre próximo.
“El ecosistema de páramos colombianos está en peligro debido al cambio climático, por lo que reclamamos al presidente Álvaro Uribe que asuma la responsabilidad política para que en Copenhague se adopten las medidas necesarias para evitar el desastre ambiental y humanitario que el cambio climático puede ocasionar en los próximos años”, dijo Gustavo Ampugnani, Coordinador Político para América Latina de Greenpeace Internacional.
“El derretimiento de los polos, la pérdida acelerada de los glaciares andinos o las graves sequías que azotan México, Colombia o Argentina constituyen indicadores de que el tiempo se nos está acabando y que debemos tomar medidas urgentes para detener el calentamiento del Planeta. Los países iberoamericanos, particularmente los de América Latina y que son altamente vulnerables a los impactos del cambio climático, deben exigir a los países desarrollados dejar de dar vueltas en las negociaciones de cara a Copenhague y comprometerse a reducir sus emisiones fuertemente en el ámbito interno para 2020, además de aportar los fondos necesarios para enfrentar este problema global”, dijo Ampugnani,
Las últimas investigaciones científicas demuestran que las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben empezar a disminuir en 2015, con el fin de mantener el aumento de la temperatura global lo más debajo posible de los dos grados centígrados.
En diciembre de este año se reunirán los países del mundo en Copenhague, Dinamarca, para llegar a un acuerdo que le dé seguimiento al Protocolo de Kioto, único mecanismo multilateral que hoy existe y que busca controlar la emisión de los gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.


martes, 1 de septiembre de 2009

LA GRAN TRAMPA DE LOS AGROCOMBUSTIBLES

Está llegando a su fin la “era del petróleo” y muy pronto habrá que modificar la matriz energética de todo el planeta hacia otras fuentes de energía. Existe una gran gama de alternativas, cada una con mayor o menor utilidad según el uso que se le quiera dar y las características de la región en la que se va a utilizar.
En ese contexto, las grandes compañías de agronegocios se han encontrado con una posibilidad inmejorable para expandir el horizonte de sus ganancias. Los agrocombustibles. Una alternativa inmediatamente rentable, que ni siquiera requiere incurrir en los grandes gastos de exploración y explotación de la industria petrolera.
Los agrocombustibles son producidos bajo la forma de monocultivos, acaparando inmensas extensiones de territorio, destruyendo los ecosistemas y contaminando suelo y agua.
América Latina y el Caribe es la región con mayor concentración de bosques en el mundo, pero es también la región que ha sufrido la más importante deforestación del planeta en la última década, con una pérdida de 4,3 millones de hectáreas al año.
Sólo en Sudamérica se concentra el 65% de la pérdida anual de bosques del planeta, y la deforestación ocurre sobre todo en la región amazónica, donde se pierden 3,1 millones de hectáreas al año, es decir más del 40% de la deforestación del mundo.
La mayor parte de esos bosques han sido desmontados para reemplazarlos por monocultivos.
Hoy en día Latinoamérica está siendo alfombrada, la tierra destinada a los monocultivos cubre ya mas de 45 millones de hectáreas y crece a un ritmo de mas de 800 por día. Debajo de esa alfombra quedan sepultados bosques, montes, mariposas, pájaros, insectos, campesinos, pequeños agricultores, familias, culturas completas.
Para tomar dimensiones del asunto, 100 hectáreas equivalen a 1 km2. En Latinoamérica hay plantadas 45 millones de hectáreas de soya, lo que equivale a 450.000 km2. La superficie de España entera es de 500.000 km2. Es decir que sólo en Latinoamérica hay casi una España entera, cubierta por solo uno de los varios monocultivos existentes, la soja.
Además de la destrucción de los ecosistemas, la enorme contaminación generada por los fertilizantes químicos y plaguicidas y la exclusión social que ha causado ya a millones de familias de campesinos. Los agrocombustibles no aportan mas energías que las que se utilizan para producirlos.
De los estudios que podríamos considerar como mas confiables sobre este tema, se desprende que el balance de energía de todos los cultivos con los que se producen agrocombustibles es negativo, es decir, que se gasta una mayor cantidad de energía fósil para producir el equivalente energético en agrocombustible.
Así, por cada unidad de energía gastada en energía fósil, el retorno es de 0,778 de energía de metanol de maíz; 0,688 unidades en etanol de switchgrass; 0,636 unidades de etanol de madera y, en el peor de los casos, 0,534 unidades de biodiesel de soya.
También hay estudios que dicen que esto no es así, pero en general han sido realizados, encargados o subvencionados por las mismas compañías que directa o indirectamente se benefician con la producción, comercialización y uso de los agrocombustibles.
Los agrocombustibles no son una solución contra el cambio climático, ni contra la hambruna mundial, sino todo lo contrario, son una gran trampa de las multinacionales del agronegocio, en la que no debemos caer.


Ricardo Natalichio
Director
rdnatali@ecoportal.net
www.ecoportal.net

viernes, 7 de agosto de 2009

La Naturaleza y sus derechos en nueva constitución de Ecuador. Un ejemplo a seguir.

Tanto la nueva Constitución boliviana, aprobada en octubre de 2008, como la ecuatoriana aprobada en setiembre del mismo año, incluyen en sus contenidos sendas secciones referidas a reconocer los derechos de los pueblos originarios y los derechos de todos los ciudadanos a un medio ambiente sano y equilibrado.
En sus artículos 33 y 34, la Carta Magna de Bolivia expresa los derechos reales de los habitantes y a las futuras generaciones de ese país, a gozar de un medio ambiente saludable, protegido y equilibrado. Otorgándole a cualquier persona, a título individual o en representación de una colectividad, la facultad para ejercitar las acciones legales en defensa del derecho al medio ambiente.
Sin embargo y en ese mismo sentido, la Constitución de Ecuador afortunadamente ha ido mucho mas lejos. Parte de que debe existir entre sociedad, Estado y mercado, una relación dinámica, equilibrada y en armonía con la Naturaleza. Estableciendo objetivos como asegurar la soberanía alimentaria y energética, generar una adecuada distribución del ingreso, impulsar el pleno empleo y apoyar un consumo social y ambientalmente responsables.
Pero los ojos del mundo comenzaron a posarse sobre esta nueva Carta Magna ecuatoriana por haber sido la primera en otorgar derechos inalienables a la naturaleza, convirtiéndola de esta manera en sujeto de derecho.
El texto constitucional contiene tres artículos en los que establece los siguientes derechos para la Naturaleza:
Art. 71.- La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos…
Art. 72.- La naturaleza tiene derecho a la restauración. Esta restauración será independiente de la obligación que tienen el Estado y las personas naturales o jurídicas de indemnizar a los individuos y colectivos que dependan de los sistemas naturales afectados. En los casos de impacto ambiental grave o permanente, incluidos los ocasionados por la explotación de los recursos naturales no renovables, el Estado establecerá los mecanismos más eficaces para alcanzar la restauración, y adoptará las medidas adecuadas para eliminar o mitigar las consecuencias ambientales nocivas.
Art. 73.- El Estado aplicará medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales. Se prohíbe la introducción de organismos y material orgánico e inorgánico que puedan alterar de manera definitiva el patrimonio genético nacional.
La constitución ecuatoriana de esta forma introduce una diferencia fundamental respecto de sus antecesoras y establece un nuevo enfoque que podría ser catalogado como un punto de inflexión en la defensa del medio natural. Esta iniciativa totalmente innovadora debería ser analizada e imitada por otros países, ya que cambia el enfoque constitucional de un sistema de derechos antropocéntrico a uno biocéntrico.
Quizás esos tres artículos sean una de las iniciativas mas importantes de los últimos tiempos en la necesidad del Hombre de cambiar la manera en la que tratamos a la naturaleza.
Ricardo Natalichio
Director
rdnatali@ecoportal.net
http://www.ecoportal.net/

jueves, 16 de julio de 2009

Quedan sólo cinco meses hasta Copenhague 2009


Quedan sólo cinco meses para la realización de la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático que se celebrará en Copenhague del 7 al 18 de diciembre de 2009. Mucho está en juego en esa reunión, ya que se ha de negociar un nuevo Protocolo que sustituya en 2012 al de Kyoto. Esta puede ser una de las últimas oportunidades para evitar que el cambio climático que se nos escape definitivamente de las manos.


En la Conferencia se deberá definir el futuro del régimen global sobre clima, pero lamentablemente hasta el momento el avance de las negociaciones preliminares no se ve muy alentador.


Científicos de todo el mundo proponen al mar como uno de los temas de mayor prioridad. Temas como la acidificación de los mares y el calentamiento de los océanos desempeñan un importante papel en el aceleramiento de los cambios climáticos y los expertos advierten que de no integrarse esos temas de inmediato al programa de la Conferencia de Copenhague, se corre el riesgo de ignorarlos y, por ende, agudizarlos.


Disminuyéndose las emisiones de CO2, el calentamiento de los océanos ya no sería tan drástico y éste se encargaría de generar sus propias “defensas” con una mayor producción de plancton. Suecia se está preparando para tomar posesión de la presidencia de la Unión Europea. Su mandato coincidirá con la Conferencia de Copenhague 2009, así que el país escandinavo se encuentra ajustando sus propuestas medio ambientales para llevar la iniciativa en el evento. Obama ha señalado que desea que su país sea líder en las negociaciones de Copenhague, pero esto hasta ahora no ha ocurrido, y Estados Unidos permanece en una posición de bajo perfil. Bolivia ha sido uno de los países más reconocidos en este proceso desde que exigió que se integrara en el texto de negociación el tema de la responsabilidad histórica, la deuda ecológica que tienen los países desarrollados con el resto del mundo.


Entre tanto, el cambio climático ya está haciendo estragos en las poblaciones humanas, causando más de 300 mil muertes y afectando a 325 millones de personas cada año. Estos cinco meses que quedan hasta Copenhague 2009 serán trascendentales puesto que se deberá ir avanzando en las negociaciones preliminares, que serán de vital importancia para que cada país llegue a la cita con posiciones definidas y claras respecto de cada uno de los temas a tratar y así lograr un acuerdo global para encarar de una vez por todas lo que está en juego, que no es ni mas ni menos que el futuro de la humanidad sobre este planeta.


lunes, 13 de julio de 2009

La Tierra en manos de los humanos


Luego de cientos de años de intentarlo, el ser humano ha logrado alcanzar una buena parte de sus objetivos, los que le nacían de sus ansias intrínsecas de poder. Tener la potestad de decisión sobre el curso de la vida sobre la Tierra.
Dominamos el fuego, cambiamos cursos de agua, dominamos la producción de alimentos, sometimos a todo ser vivo, animal o vegetal a nuestro antojo. Inventamos las armas, la rueda, la pólvora. Los barcos nos permitieron llegar mas lejos y los aviones mas rápido. Festejamos cada invento como un logro propio, como algo que nos beneficiaría, pero muchas veces confundimos las razones, los objetivos, no supimos ver el uso que se le daría.
Nos esparcimos como una plaga por todo el globo. Y poco a poco, la vida sobre la Tierra fue quedando en nuestras manos. Logramos decidir a nuestro antojo el lugar que cada especie ocuparía en el que ahora es Nuestro Planeta, así lo empezamos a llamar.
Si una especie nos molestaba la extinguimos, la encerramos en zoológicos o la redujimos a su mínima expresión posible. La que nos servía la hicimos reproducirse hasta lo inimaginable.
Eso queríamos, controlarlo todo. Todo.
Pero el plan, como todo plan, tuvo sus fallas. Prácticamente todo ser vivo que habita este planeta se encuentra a nuestra merced, como en los antiguos circos romanos, solo tenemos que bajar o subir el pulgar.
El problema es en manos de quienes estamos nosotros, los humanos. En quienes estamos delegando el poder de tomar decisiones que nos afectan a todos los seres vivos e incluso que afectarán a los que aun no han nacido.
Se ha establecido en la mayoría de los países un sistema democrático, gobierno del pueblo. Pero poco y nada es lo que realmente decidimos. Los que no se dan cuenta protestan, se indignan, se sienten estafados por las promesas incumplidas. De los que si, unos están desesperanzados, sin fuerzas, sin expectativas, como vencidos. Otros aun tenemos expectativas, ilusiones, sueños y fuerzas para seguir luchando por la existencia, en un mundo herido.
Sabemos que hemos hecho e inventado cosas terribles, que en nuestras manos está la muerte, pero también la vida. Estamos convencidos de que un mundo mejor para todos es posible y que de nosotros depende lograrlo.

Ricardo Natalichio
Director
rdnatali@ecoportal.net
www.ecoportal.net

viernes, 19 de junio de 2009

Se acerca una catástrofe climática, advierten los científicos

El mundo se enfrenta a un creciente riesgo de "cambios climáticos abruptos e irreversibles", a causa de un calentamiento global más fuerte de lo previsto, según un informe de científicos internacionales divulgado este jueves 22 de junio de 2009. Un documento de 36 páginas sintetizó más de 1.400 estudios presentados en la conferencia sobre el clima celebrada en marzo en Copenhague, donde en diciembre se celebrará una reunión de Naciones Unidas para negociar un acuerdo que tome el relevo del Protocolo de Kyoto, que expira en 2012.

Según el informe, la superficie global y la temperatura de los océanos, los niveles del mar, los acontecimientos climáticos extremos y el deshielo en el Ártico se están incrementando significativamente más rápido de lo que habían previsto los expertos hace apenas un par de años, explicaron. Esta alarma llega seis meses antes de la conferencia de Copenhague que intentará sellar un acuerdo para salvar al planeta de los peores daños del calentamiento global.

El informe reveló que las emisiones de gases con efecto invernadero y otros indicadores climáticos están en o cerca de los límites previstos por el Panel Intergubernamental de la ONU sobre el Cambio Climático (IPCC), cuyo informe de 2007 fue el punto de referencia para las turbulentas conversaciones de la ONU. También hay nuevas pruebas de que el planeta mismo ha empezado a contribuir al calentamiento global como consecuencia de la actividad humana.

Grandes cantidades de gases como el metano -un gas de efecto invernadero, incluso más fuerte que el dióxido de carbono- atrapados durante milenios en la capa subterránea de hielo del Artico pueden estar empezando a filtrarse a la atmósfera, acelerando el proceso de calentamiento. La capacidad natural de los océanos y los bosques de absorber el CO2 originado por la quema de combustibles fósiles también está en peligro, demostró la investigación.

El nuevo informe, escrito y revisado por muchos de los científicos que recopilaron el documento del IPCC, insta a los políticos a dar pasos urgentes para evitar que la temperatura media global se incremente más de dos grados centígrados en comparación con los niveles preindustriales. "Una moderación rápida, sostenida y efectiva... es necesaria para evitar el peligroso cambio climático, sea como sea que está definido", dijo. "Una subida de las temperaturas de más de 2 grados dificultará la vida de las sociedades futuras, y es probable que causen mayores trastornos medioambientales y sociales durante y a partir del próximo siglo", advirtió.

El IPCC dijo que para alcanzar este objetivo es necesario que las naciones industrializadas rebajen drásticamente las emisiones de gas de efecto invernadero entre un 20 y un 45% en comparación con los niveles de 1990. El nuevo informe sugirió que son esenciales nuevos y profundos recortes en las emisiones, uno de los asuntos más espinosos sobre la mesa en las conversaciones de la ONU. "Objetivos más débiles para 2020, incrementan el riesgo de impactos serios, incluyendo la superación de la barrera a partir de la cual las fuerzas naturales empiezan a empujar las temperaturas hacia arriba incluso más rápidamente".

Muchos científicos creen que si se superan esos límites será difícil, tal vez imposible, revertir el proceso. El nuevo documento no tiene el mismo peso que el informe del IPCC, que se basó en una cantidad todavía más grande de estudios y -lo más importante- es un documento consensuado, lo cual significa que hasta los puntos de vista más conservadores fueron tenidos en cuenta. Pero los datos del IPCC son por lo menos de hace cuatro o cinco años, y una avalancha de nuevas investigaciones sugiere que los impactos del cambio climático podrían ser aún peor, y que llegarán más pronto que tarde. Los expertos en clima del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), por ejemplo, calcularon recientemente que a pesar de los grandes esfuerzos que se han hecho para reducir drásticamente la contaminación, la temperatura de la superficie de la Tierra se incrementará 5,2 grados hacia 2010, más del doble de lo que predijeron en 2003.